Preludio 1ª Parte – Preludios sin compás

Desde el punto de vista estética, 'personal', 'flexible' y/o 'improvisatorio' son mis ideas generales de un preludio.  Me gustaría compartir algunos ejemplos, rastreando el origen de tales cualidades al Renacimiento y al Barroco cuando los primeros preludios (escritos) aparecieron y se desarrollaron.

 

Preludio

Según el diccionario de música*, una virtuosidad idiomatica, libertad rítmica, y vaga estructura temática son características de un preludio. Tiento, toccata, ricercar, fantasia, arpeggiata, tastata, entrada son todos prácticamente idénticos al preludio en estilo y función. 

 

Supuestamente, los primeros preludios eran unas piezas breves compuestas libremente a través de la improvisación para órgano, laúd, y otros instrumentos de cuerdas del Renacimiento. Estos preludios funcionaban como una introducción a la obra principal o simplemente como un calentamiento de manos.

 

 

Preludios sin compás

En el siglo XVII, los intérpretes de la laúd y clavecín de Francia desarrollaron el 'preludios sin compás', un preludio que no tiene compás ni lineas divisorias, y muchas veces apenas se encuentran la indicación de la duración de las notas. Como la interpretación rítmica se deja mayoritariamente al ejecutante, el elemento de la improvisación está muy evidente.  

 

Un ejemplo de los preludios sin compás para laúd por Nicolas Bouvier (1638).

Un ejemplo de los preludios sin compás para laúd por Nicolas Bouvier (1638)

 

Un ejemplo de Louis Couperin para clavecín.

 

 

Aquí hay dos ejemplos de los preludios sin compás, un preludio y una fantasia fuera de Francia.

Un extracto del Preludio de Sonata Nº 3 en Sol menor por el compositor alemán Silvius Leopold Weiss (1687–1750).

 

 

 

La primera mitad de la famosa Fantasia en Do menor, conocido como Fantasia Mi menor para los guitarristas.

 

Muestra: Silvius Leopold Weiss: Fantasia en Mi minor (guitarra)

 

 

 


*The Harvard Dictionary of Music

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